viernes, 1 de febrero de 2013

Los eurodiputados exigen coches menos ruidosos

Según las conclusiones de la Agencia Europea de Medio Ambiente, la mitad de la población urbana de la UE soporta niveles excesivos de ruido por culpa del tráfico. Los eurodiputados debaten el martes 5 de febrero de 2013 y votan al día siguiente las propuestas para reducir la contaminación acústica planteadas por la Comisión Europea y Miroslav Ouzký, eurodiputado conservador y reformista checo.

Soportar niveles elevados y persistentes de ruido de tráfico puede agotar a las personas, perturbar el funcionamiento de sus órganos y provocar enfermedades cardiovasculares. Y pese a que el tráfico no deja de aumentar, las reglas que limitan las emisiones sonoras de los automóviles no han cambiado desde 1996.

La Comisión Europea propuso reducir el ruido de coches y camiones. Los nuevos límites se aplicarían primero a los automóviles nuevos. Según los planes de la Comisión, el listón bajaría en dos etapas: la primera cuando hayan transcurrido dos años de la entrada en vigor de la nueva normativa y la segunda, a los cinco años. El nivel máximo de los coches bajaría primero de los actuales 72 decibelios a 70 y, en la segunda etapa, a 68. Los camiones tendrían que pasar de 81 a 80 decibelios y, posteriormente, a 78.

El caso de los silenciosos vehículos híbridos y eléctricos es diferente. La prioridad inmediata es establecer estándares para que los peatones los oigan y así evitar accidentes. E integrar sistemas sonoros que alerten a los viandantes de que un vehículo se acerca. Una vez que estas cuestiones queden resultas, tendrán que someterse también a límites de sus emisiones de ruido.

La comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria del Parlamento Europeo (PE) aprobó el pasado 18 de diciembre de 2012 un informe que apoya las propuestas de la Comisión Europea. Y sugiere que la reducción se haga de una sola vez, cuando hayan transcurrido seis años desde la entrada en vigor de las nuevas reglas.
Los eurodiputados también reclaman que se introduzca un sistema de etiquetado que muestre los niveles sonoros de cada vehículo. Sería similar a las etiquetas que ya se emplean para alertar sobre el consumo de combustible, el ruido de los neumáticos y las emisiones de CO2. La idea es que el consumidor disfrute de la información necesaria antes de comprar un vehículo.


Vídeo: Cómo hacer que las carreteras sean menos ruidosas